A Querido Ele

domingo, 21 de abril de 2013

Ganas

Qué ganas de abrazarte fuerrrte fuerrrte.
Vos a hacer de tu pecho mi hogar. Es tan cálido...
Te extraño, Lindo.

viernes, 12 de abril de 2013

En clase

Me encantaría compartirte tantas cosas que estoy aprendiendo...
Siempre, por más concentrada que esté, hay un instante en el que te pienso.
Tengo ganas de verte y contarte todo lo que me está pasando, hay tantas cosas por hacer, es alucinante...
Quisiera que conozcas éste, mi universo...

Ojalá pronto pueda tenerte conmigo, Lindo, me estoy cansando de extrañarte.
¡Te quiero muchísimo!

lunes, 8 de abril de 2013

Te soñé (¡otra vez!)

Hoy soñé otra vez con vos, Lindo.
En el sueño me entero de que que te pasó algo y decido ir a tu casa con los primos. En realidad iba a preguntarle a tu mamá si me podía quedar todo el día de mañana contigo pero cuando llego, ella no estaba. Tú estabas recostado en la cama y todos te saludamos. Sonreíste al verme. Sabías que iba a verte, porque además me extrañabas. Te dije alegremente que pensaba estar contigo todo el día de mañana. Sonreímos.
Tenías una especie de herida seca en tu cara, pero a la vez, no sé por qué, yo y tu madre sabíamos que tenías una herida emocional (?).
Te arrullé como a un niño.
Desperté.
Va a ser difícil intentar no extrañarte.

martes, 2 de abril de 2013

La verdad

Estoy mucho más que feliz de que me hayas escrito. Te extraño más de lo que pienso admitir.
Me sentía por momentos tan triste de tu ausencia pero lo pude sobrellevar estos días
Me alegró muchísisisimo tu mensaje. Yo no puedo entender como me haces cambiar de ánimo, es como una montaña rusa todos los días.
Pero aquí estas otra vez. Dos simples palabras y me cambiaste el día.

Te quiero, lindo. Te quiero mucho. Muchísimo.

Hoy

No sabés cómo me cambiaste el día.
Aunque también fue gracias a la música :)

miércoles, 27 de marzo de 2013

Matina

A la mañana me levanto pensando que allá la noche está a la mitad y vos quizás estés durmiendo o tal vez te madrugas frente a la pc. Salgo cuando la luna escapa a otros horizontes y pienso si cuando duermes sueñas conmigo. ¿Te acordarás de todo lo que dije?
Me despierto siempre pensando en tí.
Te deseo un buen día todas las mañanas. Te deseo también.

martes, 26 de marzo de 2013

Poesía

Esta poesía de Pablo neruda la copié en diciembre de 2009, unos días antes de (re)conocerte
Hoy me puedo reconocer casi de la misma manera en ese estado tan desesperante...
Sos tan parecido a mi libertad...
Te necesito, Lindo...


Llenate de mí

Llénate de mí. 
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame. 
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame. 
Quiero ser de alguien, quiero ser tuya, es tu hora, 
Soy la que pasó saltando sobre las cosas, 
la fugante, la doliente. 

Pero siento tu hora, 
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma, 
la hora de las ternuras que no derramé nunca, 
la hora de los silencios que no tienen palabras, 
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias, 
tu hora, medianoche que me fue solitaria. 

Libértame de mí. Quiero salir de mi alma. 
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre. 
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta. 
No, no quiero ser esto. 
Ayúdame a romper estas puertas inmensas. 
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas. 
Así crucificaron mi dolor una tarde. 

Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro. 
Mi corazón no debe callar hoy o mañana. 
Debe participar de lo que toca, 
debe ser de metales, de raíces, de alas. 
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve, 
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa. 

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser. 
Entonces gritaría, lloraría, gemiría. 

No puede ser, no puede ser. 
Quién iba a romper esta vibración de mis alas? 
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué palabra? 
No puede ser, no puede ser, no puede ser. 
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma. 

Porque  eres mi ruta. Te forjé en lucha viva. 
De mi pelea oscura contra mí misma, fuiste. 
Tienes de mí ese sello de avidéz no saciada. 
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes. 
Vamos juntos. Rompamos este camino juntos. 
Ser la ruta tuya. Pasa. Déjame irme. 
Ansíame, agótame, viérteme, sacrificarme. 
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites. 

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca, 
inundando las tierras como un río terrible, 
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos, 
destrozando, 
quemando, 
arrasando 
como una lava loca lo que existe, 
correr fuera de mi mismo, perdidamente, 
libre de mí, Curiosamente libre. 
¡Irme, Dios mío, irme! 

Llénate de mí -Pablo Neruda.